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15.09.2013 09:48

El Congreso Nacional Ordinario

En nuestra primera publicación abordaremos un tema de actualidad, dada su proximidad. Es sabido de todos que El Congreso Nacional Ordinario se celebra cada año en la primera quincena del mes de Octubre y que su Convocatoria sale con 2 meses de anticipación. Excelente que lo sepamos, pero los trabajadores a veces sólo tenemos una idea vaga de este evento. Por eso nos dimos a la tarea de intentar resumir en palabras sencillas lo señalado por los estatutos y verter además la experiencia de algunos de nosotros y compartirlo contigo, para enriquecernos mutuamente.

 

Nuestro Congreso Nacional se encarga de reunir a los miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social cada año de manera Representativa, es decir, por cada 350 trabajadores de base se elige un Delegado que participará en dicho acontecimiento a nombre de sus compañeros, por eso es importante que haya una comunicación efectiva entre el Representante (Delegado electo) y sus Representados para que todos estén enterados completamente de lo ocurrido en dicho evento y corresponsables de las decisiones ahí tomadas, que en última instancia, afectarán su vida sindical. Por eso es importante que quien nos vaya a representar lleve no sólo el sentir sino el consentimiento de la mayoría en torno a los asuntos que ahí se van a tratar y que de antemano se supone que todos debemos conocer.

 

El Objetivo de este encuentro de Trabajadores, es múltiple, consiste en tratar los asuntos más relevantes para la Comunidad Trabajadora:

 

  1. Elegir a la Dirigencia Nacional cuando toque en turno;
  2. Informar al gremio qué fue lo que se hizo por cada uno de los Representantes a Nivel Nacional;
  3. Rendir cuentas del dinero recibido y de los gastos realizados;
  4. Presentar a consideración de la comunidad trabajadora los planes para utilizar el dinero;
  5. Resolver lo relacionado con la Revisión Contractual y Salarial en su caso;
  6. Tratar y resolver Asuntos Generales, de interés Nacional.

 

Para poder realizar estos trabajos los delegados electos, en el caso de Michoacán contarán con 6 días de licencia con goce de salario y los Representantes de Planilla gozarán sólo de 1 día; pero en el caso de los Representantes de Planilla que pertenezcan al turno nocturno, éstos gozarán de 2 días, todos, claro está que, con goce de salario.

 

Además de los Delegados Electos de todo el País, el Congreso estará formado por los integrantes de la Dirigencia Nacional y los Secretarios Generales de todas las Secciones. Se entiende con esto que, además del Comité Nacional, los únicos que pueden entrar al desarrollo del Congreso son los Representantes electos directamente por los trabajadores y el Secretario General de su Sección Sindical. Por eso, sólo al final de los trabajos de este Programa nacional, en el momento de la Clausura, se suele invitar a distintas autoridades institucionales, sindicales y gubernamentales con el propósito de dar realce al Evento y sobre todo de afianzar políticamente compromisos que tengan directa o indirectamente alguna injerencia con nuestra organización.

 

Estos asuntos son tan importantes, que el Congreso Nacional es considerado por los Estatutos de nuestra organización sindical como la Autoridad Máxima del Sindicato y es curioso constatar como la ignorancia en torno a ellos lleva incluso a calificarlos en forma negativa: “Ya está todo hecho y solo van a levantar el dedo” ¿Qué decir sobre el particular?

 

Bueno haciendo a un lado la connotación negativa que da a entender que todo es una farsa, habría que decir que la forma de acordar los asuntos es precisamente con una votación directa que se hace levantando la mano para que el escrutador pueda contar los votos a favor y en contra. Pero nada más alejado de la realidad el negarle fuerza a estos sucesos, que si bien pueden ser vistos con ojos suspicaces, dada la forma de concebir la realidad de los mexicanos, esto no quiere decir que la democracia no se de en el seno de nuestra organización. Lo que sucede es que la democracia sindical (como cualquier otra) es perfectible en la medida de la participación de todos.

 

Decir que “nos mayoritearon” es la salida al paso más fácil para soslayar la gran responsabilidad de la tarea de ir construyendo entre todos la Democracia Sindical, sin que por ello neguemos que, en ocasiones, la organización de ciertos grupos al interior del sindicato consista en un juego sucio, que no hace sino fomentar la apatía o la desinformación. Obstáculos, éstos, a vencer por todos nosotros si queremos “pasar de ser un Sindicato grande, a un gran Sindicato”.

 

Dentro de la grandeza que ya tiene nuestro Sindicato vale la pena exponer el Proceso Sindical Completo y que culmina en el Congreso Nacional. Para mejor explicitarlo habría que separar en cinco grupos las actividades del Congreso:

 

  1. La primera de ellas podemos decir que es Previa al congreso ya que su actividad es anterior a los trabajos congregacionales propiamente dichos y se encarga, principalmente, de autentificar las credenciales de los Delegados Electos;
  2. Durante el progreso del Congreso existe una parte que podemos llamar protocolaria, ya que es un conjunto de actividades destinadas a estandarizar el comportamiento en los Congresos y Consejos y que se encuentra contenida en los puntos 2 a 4 señalados más arriba (Informes de Representantes, Tesorería y Presupuesto de Egresos);
  3. La Sección de Asuntos Generales al final de la Orden del Día y que se destina a tratar y resolver lo concerniente a la Política General del Sindicato y de todo tipo de asuntos que deban ser de su competencia y de interés nacional para la agrupación;
  4. La Sección de Cambio que se presentará únicamente cada 6 años y que consiste en la Renovación de los cuadros sindicales que llevan las riendas de la organización, realizándose a través de un proceso de Elección en el seno mismo del Congreso por medio de Planillas.
  5. El quinto componente es el que viene a contener el meollo del asunto, descrito en el punto 5 del citado párrafo anterior: “Resolver lo relacionado con la Revisión Contractual y Salarial en su caso”.

 

Este último elemento, el de la Revisión Contractual sobre todo, trasciende los solos límites del Evento que estamos analizando, el Congreso Nacional Ordinario, ya que se remonta más allá, incluso, del Consejo Nacional que se celebra en Abril del mismo año. Pero antes de seguir comentando sobre él, hagámoslo con el de Revisión Salarial.

 

La Revisión Salarial se hace cada año, es decir nos aumentan cada año, no nos podemos quejar ¿verdad? Alguno dirá “pero siempre es muy poquito lo que nos aumentan”, habría que discutir que podemos hacer para que la situación cambie y para ello ésta discusión se hará en el Consejo Nacional de Abril, ya que el Congreso Nacional de Octubre ya no discute propuestas salariales, es momento de discutir si aceptamos o no los Resultados que la Comisión Revisora sobre el particular nos viene a presentar en el Congreso. Si no hay satisfacción de los Delegados al Congreso se tendrá que decidir, si no se acepta la propuesta final del Instituto Mexicano del Seguro Social, el usar el instrumento último de la lucha sindical y que es el de la Huelga para presionar a nuestro patrón a acceder a nuestras peticiones. Tema que, dadas sus implicaciones, nos llevaría muy lejos y nos tomaría todavía más tiempo, por lo que lo dejamos para otra ocasión.

 

Pero continuemos con nuestro análisis: ¿Qué es la Comisión Revisora? Bueno la Comisión Revisora se encuentra integrada por nuestros Representantes Sindicales más cualificados a nivel Nacional y que tendrán la tarea de discutir en lo cortito con los Representantes del Instituto, en este caso, la conveniencia de un aumento salarial digno para los trabajadores y que al mismo tiempo mantenga el equilibrio económico de la Institución, suficiente para satisfacer las necesidades de ambas partes (Negociación laboral).

 

Ya dentro del tema de la Revisión Contractual hay que subrayar que es un tema abierto en forma permanente para que los trabajadores vayan sobre la marcha apuntando ideas o temas a tratar para modificar el Contrato Colectivo de Trabajo. En la práctica, muchas de estas ideas se pierden, por falta del cuidado por parte de trabajadores y representantes, de irlas plasmando por escrito para que llegado el momento las afinen y las hagan llegar en el momento y lugar oportunos.

 

Podríamos decir que es dentro de los meses previos  al Consejo Nacional de los años nones (que es cuando toca la Revisión Contractual) que los Comités Seccionales del País comienzan a involucrar a los Representantes Directos de los Trabajadores (Delegaciones, Subdelegaciones y Representaciones sindicales) para que motiven a los trabajadores a realizar propuestas de modificación al Contrato Colectivo y sea a través de algún formato implementado con dicho fin o del escrito correspondiente y las hagan llegar, bien a su Consejo Seccional o directamente al Comité Ejecutivo Nacional, para que se analicen y afinen y se lleven al Seno del próximo Consejo Nacional que será el encargado de conformar el Pliego Petitorio de Revisión Contractual que se hará llegar al Instituto a través de la Comisión Revisora de la cual hablamos anteriormente. Como se puede observar la actividad sindical es abrumadora y avasallante pero necesaria.

 

Y ahora sí podemos responder a la observación hecha anteriormente: Ya está todo hecho, efectivamente, si es que se hizo la tarea previa al Congreso Nacional y No está todo hecho, porque falta aún la tarea a realizar dentro del Congreso y que por cierto es de una gran Responsabilidad: Manifestar, levantado el dedo, a favor o en contra de las decisiones que se toman a nombre de los trabajadores e incluso haciéndolo a través de la intervención oral, con las argumentaciones que se crean convenientes para influir en la decisiones que se tomarán entre todos los congresistas.

 

Queremos contribuir con estos artículos a la participación que esperamos de todos ustedes para sembrar la semilla que haga germinar ese Gran Sindicato “que merecemos los Trabajadores del Seguro Social”.